La socialista Elvira Lama pierde la alcaldía de Xinzo, tras materializarse un pacto entre el que fuera su socio de gobierno en el cuatripartito en la pasada legislatura, Amador Díaz, candidato de Alternativa por Xinzo de Limia (AXIL) y el PP. Esta vez la agrupación independiente encontró en el grupo popular el mejor aliado para llevar a cabo proyectos que considera importantes para los vecinos de Xinzo.
El gobierno estará en manos ahora de un bipartito PP-AXIL. Amador Díaz tomó ayer el bastón de mando que lo hace alcalde durante cuatro años, mientras que el candidato popular, Antonio Fernández, asumirá la primera tenencia de alcaldía. Dice que no queda descartado que pueda asignarse alguna más. Asegura que “hay que trabajar por Xinzo y buscar buenos proyectos para recuperar los cuatro años anteriores, que fueron de parálisis total en obras, inversiones e infraestructuras”. Ve ahora por delante una “tarea ardua de trabajo”.
Situación económica
El nuevo alcalde, que en la pasada legislatura ocupó la tenencia de alcaldía en el gobierno de Elvira Lama, coincide en que toca trabajar. Explica que fueron muchas las negociaciones con PSOE y “al final estábamos escuchando al PP y la agrupación se decantó por éste”. Argumenta que los vecinos querían lo mejor para Xinzo, y “si dentro de la negociación salen proyectos importantes, fue lo que inclinó que el grupo decidiera que el PP nos diera su apoyo”.
Asegura que también la situación económica del Concello tuvo mucho que ver, ya que Xinzo “tiene un plan de endeudamiento complicado” y, conociendo él la situación tras haber estado dentro, “eso hace que al final tomáramos esa decisión pensando en los vecinos y en que podemos hacer más cosas”.
El plan de ajuste es hasta el año 2032, y “hace que haya poco dinero para invertir, hay 32 pueblos aparte de la villa, y es importante garantizar compromisos que hagan que grandes proyectos vengan a Xinzo”, destaca.
Las concejalías se asignarán mañana en una reunión, y ya está todo muy avanzado. Sobre este gobierno bipartito, desde el BNG, Camilo Vila apunta que “confiábamos en que no se diera”, y que a su partido “se nos sacó de la mesa de negociación ya al principio”, pero estaba dispuesto a apoyar un bipartito PSOE-AXIL. Apunta que para Elvira Lama fue “desagradable” ya que la previsión era reeditar un tripartito”.