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Historia de A Limia

La extinción del Couto Mixto: el expediente de 1842 y las negociaciones del Tratado de 1864

Cómo se decidió el fin del Couto Mixto según Jacobo García Álvarez: el expediente de 1842-1845, el tabaco, los mapas de Fontán y Castro, la Comisión Mixta de Límites desde 1854 y las propuestas de partición hasta el Tratado de 1864.

Fuente principal
García Álvarez, BAGE n.º 82 (2019)
Expediente
1842-1845
Comisión Mixta de Límites
desde octubre de 1854
Tratado
Lisboa, 29 de septiembre de 1864

El fin del Couto Mixto no fue un accidente: fue el resultado de una negociación diplomática de más de una década. Jacobo García Álvarez analizó en 2019, con fuentes españolas y portuguesas, el proceso que llevó al Tratado de Límites de 1864, y este resumen recoge los datos que más ayudan a entender el Couto en sus últimos años. La historia general está en Historia del Couto Mixto y la entrega de 1868 en La entrega del Couto Mixto a España [1].

El expediente de 1842-1845 y el tabaco

El 11 de enero de 1842 la Regencia de Espartero ordenó al jefe político de Ourense, José Antonio de Gatell, instruir un expediente sobre «el estado y privilegios» del Couto. Lo originó una reclamación del administrador de Aduanas de Montalegre para arrancar las plantaciones de tabaco del Couto, que según él entraban en Portugal y España sin control. El derecho a plantar tabaco para consumo propio había sido confirmado por un acuerdo de 21 de octubre de 1819 entre las autoridades de ambos reinos y el juez del Couto. En 1844 su sucesor Manuel Feijoo amplió el expediente, y en abril de 1845 un informe del Ministerio de Estado propuso suprimir los privilegios y agregar el Couto a España, incluso recomendando ocuparlo por la fuerza para forzar una negociación. Las opiniones recogidas eran muy negativas con los vecinos («una cueva de malhechores», según un comisario de Bande) y describían el Couto como una «república situada en territorio español», lo que sirvió de argumentario para su extinción veinte años después [1].

El alcalde de Calvos de Randín, José Manuel Tejada, resumió en el expediente el estatus: dependían espiritualmente del obispado de Ourense, igual que Tourém; nadie podía ser detenido en la vereda que iba a Portugal por mercancías que llevase; estaban sujetos al juez que elegían, confirmado por el corregidor de Braganza; en lo civil los «portugueses» dependían de Braganza y en lo criminal de Montalegre, y los españoles, de Calvos de Randín (Santiago y Rubiás) o de Baltar (Meaus); cada cual podía declarar española o portuguesa la casa que construía; no daban soldados ni pagaban contribuciones, solo una cuota fija que los españoles llamaban alcabala y los portugueses sisa [1].

Los mapas y los datos de 1862

El expediente produjo el primer plano específico de los pueblos mixtos, de Alejo Andrade (1842). En cambio la Carta Geométrica de Galicia de Domingo Fontán (1845) representa Rubiás, Santiago y Meaus e indica su carácter «mixto», pero no señala los límites ni el nombre del Couto, por lo que parecía rodeado de territorio español, y la Comisión Mixta lo usó hasta convertirse en objeto de polémica. El comandante José de Castro López, oficial de la sección española de la Comisión de Límites, dejó en 1862 una memoria inédita, «Observaciones sobre el Coto Mixto y Manga de Torey» (cita), con datos de cada aldea: Meaus, 60 vecinos y 482 ha; Santiago, 90 vecinos y 835 ha; Rubiás, 100 vecinos y 1.188 ha, en total 250 vecinos, mitad españoles y mitad portugueses, que podían cambiar de nacionalidad avisando al juez. Según Castro vivían de la agricultura y el ganado vacuno, sin industria; el comercio se concentraba en Meaus, con cinco tiendas de géneros de contrabando (sal portuguesa, telas de algodón y hierro), y el Couto sufría sobrepoblación porque los matrimonios se hacían entre ellos para no perder los beneficios. Brandón, penúltimo juez, estimaba unos mil habitantes en 1862-1864 [1].

Un territorio de jurisdicciones, no de líneas

El estudio describe el Couto como una «frontera de jurisdicciones, y no de líneas»: los privilegios incluyen la libertad de elegir y cambiar de nacionalidad, la exención de casi todos los impuestos y del servicio militar, el juez propio cada tres años, el derecho de asilo (salvo delitos graves), la libertad de armas y de comercio dentro del Couto y el camino privilegiado de unos 6 km hasta Tourém, donde los agentes fiscales no podían actuar. Muchos privilegios provenían de la sentencia de concordia de 1518 entre Braganza y Monterrei. Para detener a un acusado en una calle debían estar presentes justicias de los dos reinos y en las casas solo la justicia del reino por el que se hubiese declarado la casa; Madoz cuenta que se llegaba a adscribir una parte de la casa a España y otra a Portugal para dificultar el proceso. El acuerdo de 1819 había ordenado marcar las casas con una «E» o una «P», pero según el juez Brandón solo se cumplió en 1842-1843 durante dos o tres años, porque los vecinos borraron las letras [1]. Véase El Couto Mixto en las fuentes y la historiografía.

La Comisión Mixta y las cinco propuestas

En octubre de 1854 Portugal y España crearon una Comisión Mixta de Límites para la raya desde el Miño hasta la confluencia del Caya con el Guadiana; las negociaciones sobre el Couto comenzaron en agosto de 1856, cuando visitó la zona, y los dos gobiernos trataron juntos el Couto y los pueblos promiscuos (Soutelinho, Cambedo y Lamadarcos), tres aldeas partidas por la raya, que sumaban 1.906 ha y unos 231 vecinos (162 en la parte portuguesa y 69 en la española). El artículo identifica cinco propuestas de partición [1]:

  1. Portuguesa (agosto de 1856): dividir el Couto por el río Salas, con Meaus (al norte) para España y Santiago y Rubiás (al sur) para Portugal; adjudicar los pueblos promiscuos al reino donde hubiese más casas, con 50 m sin construir a cada lado de la línea.
  2. Española (diciembre de 1856 y noviembre de 1858): aceptar el reparto de los promiscuos solo si Portugal renunciaba a todo derecho sobre el Couto, que quedaría entero en España, por estar enclavado en Ourense y por ser caducos los derechos feudales de Braganza. Portugal se mantuvo en la división por el Salas y en marzo de 1860 mandó documentación y un plano para probar el supuesto error del mapa de Fontán.
  3. Vasconcelos (1860, 1862 y octubre de 1863): el ingeniero militar portugués osciló. En 1862 propuso una recta desde el puerto de Bancelos por el castillo de la Picoña hasta Tourém, con lo que las tres aldeas quedaban en España pero Portugal recibiría parte del sur de los términos y dos aldeas de Randín (Vilar y Vilariño); en octubre de 1863 propuso dar Rubiás (1.479 ha) a Portugal y Meaus y Santiago (1.290 ha) a España, y todos los promiscuos a Portugal.
  4. Castro López (1862-1863): el Couto no podía dividirse racionalmente de este a oeste, porque los términos van de norte a sur desde el valle del Salas hasta las sierras; solo, «si se considerase absolutamente preciso», cedería a Portugal las 334 ha de los pastos de la sierra de Arandela que los ganados de Padroso y Sabuzedo ya aprovechaban «mixtamente». Avisó de que la propuesta de Vasconcelos privaría a Randín de terrenos y de las presas de riego.
  5. La adoptada en el Tratado de 1864: España recibió el Couto Mixto y Portugal los pueblos promiscuos; las fases finales de la negociación y la ceremonia de entrega de 1868 están en La entrega del Couto Mixto a España.

Qué enseña este caso

García Álvarez lee la desaparición del Couto como una muestra de la imposición de la territorialidad estatal moderna en la raya: fronteras lineales en lugar de jurisdicciones, soberanías exclusivas en lugar de soberanías híbridas, y cartografía y estadística como herramientas del Estado. Los informes de la época tratan a los vecinos con imágenes muy duras, pero el autor recuerda que son discursos de los poderes centrales que legitimaban la anexión. También subraya la importancia del tabaco y del contrabando como detonantes y recuerda que la literatura gallega reciente (Méndez Ferrín, Riveiro Coello) y las obras de García Mañá despertaron la memoria del Couto [1].

Enlaces

Fuentes

  1. García Álvarez, Jacobo: «Geopolíticas de la territorialidad moderna: el Tratado hispano-portugués de Límites de 1864 y la extinción del Couto Mixto (1840-1868)», BAGE. Boletín de la Asociación Española de Geografía, n.º 82, 2019. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7042569
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