
Xinzo en 1905 según Fialho de Almeida
El viaje en diligencia de Allariz a Xinzo y Verín en junio de 1905 que contó el escritor portugués Fialho de Almeida en «Galiza, 1905»: la Lagoa de Antela, la alameda de entrada, el mercado, las casas y la iglesia de la villa.
- Año del viaje
- 1905
- Obra
- Galiza, 1905, de Fialho de Almeida
- Recorrido
- Ourense, Allariz, Lagoa de Antela, Xinzo de Limia, Verín
- Transporte
- diligencia de seis caballos
En junio de 1905 el escritor portugués José Valentim Fialho de Almeida recorrió Galicia y dejó el viaje contado en el libro Galiza, 1905. El tramo que pasa por A Limia, traducido al gallego y publicado en Historia de Xinzo en 2014, es una de las pocas descripciones directas de la Lagoa de Antela y de la villa de Xinzo justo antes de la desecación completa y del cambio que traería el siglo XX [1]. En esta página se resume y contextualiza el texto, sin reproducirlo entero.
El viaje en diligencia
El viajero salió de Ourense en la noche del 15 de junio de 1905 en la diligencia que iba por Allariz y Xinzo hacia Verín, con cuatro curas, un hombre cojo y una niña de cinco años que viajaba sola. Se paró a cambiar de caballos (seis, tres de fondo) y pasó la noche en Allariz. Retomó el viaje la mañana del 16, nebulosa, lluviosa y fría. Describe carreteras «espléndidas, bien mantenidas» y carros cargados con cinco bestias, con los carreteros de boina, manta y cara afeitada; los cocheros animaban los caballos con gritos y bajaban en las subidas [1].
De la sierra a la Lagoa de Antela
Al descender hacia A Limia, ve al fondo un valle inmenso, con grandes arboledas, campos labrados y ganado flaco. A la izquierda de la carretera, en un cerro, una torre quebrada (la Torre do Castro, en Sandiás) y, más lejos, otra (la Torre da Pena). Pasa después la Lagoa de Antela por un puente, y la describe como «una vasta extensión maldita», sin árboles ni arbustos, con juncos y charcas, con una ribera cegada en el centro, y tardan unos 40 minutos en atravesarla. Anota que en inviernos de lluvia el terreno da hierba espléndida para el ganado, pero ese año estaba todo seco, y que se ven aldeanos con ganado negro y la «palhota» (la capa de paja) al hombro [1].
La entrada en Xinzo y el mercado
La carretera entra en Xinzo por una «magnífica» alameda arbolada, entre patatales y campos de centeno. Desde la izquierda converge la carretera de Celanova, con carros que chirrían, ganado y potros. Del pueblo destaca que es grande, con la torre de la iglesia alta, de dos pisos, y que da las doce. El día de la visita había mercado en la plaza de ángulo de las dos calles, alrededor de la fuente: gente de los alrededores comprando paños, loza de hierro esmaltado y de barro, despachando recetas en las boticas y herrando bestias; se vendían hortalizas, fruta, cabritos y cerdos blancos y negros que se mezclaban con la gente. Describe gallegos en mulos y caballitos, de capa o manta, y muchas casas que daban de comer, con caldo de berzas y carne, cabrito asado «tierno como la ternera» y un vino agrio y poco cargado. Llovió todo el día y la noche, y el barro y la bosta de buey llegaban a los paseos de losas [1].
La villa
Fialho no le encuentra nada notable a la población: calles largas, casas oscuras y amarillas de granito, algunas con blasones, casas modernas con balcones de madera, enlosado con paseos laterales y una iglesia del siglo XVII con una torre de dos pisos con balcones y cúpula de media naranja. Destaca, sin embargo, la belleza de la alameda de la salida hacia Verín, de plátanos y moreras inmensas cuyo follaje entra por las ventanas de las casas, y el ruido de los zuecos y de los tratos. El editor recuerda que, en la fotografía de la iglesia de Santa Mariña del Portfolio de Galicia de Pedro Ferrer (1904), el atrio era más pequeño que el actual porque un muro lo separaba de la casa parroquial [1].
Qué enseña hoy
Hoy, la Lagoa está desecada y la villa es muy distinta de la que vio Fialho. El texto es un retrato de partida: la economía agraria (patatas, centeno, lino), la importancia del mercado, la diligencia como transporte principal y la laguna como espacio valorado para el ganado incluso en terreno cegado. Compárese con lo que cuentan las páginas sobre La laguna de Antela y Xinzo: industria y servicios en el siglo XX [1].
Preguntas frecuentes
Enlaces
- Historia de A Limia
- Xinzo: industria y servicios en el siglo XX
- Praza Maior, Ladeira y Toural
- Los monárquicos portugueses en A Limia
Fuentes
- «Galicia vista por un portugués. Interesante visión de Xinzo en 1905», Historia de Xinzo, 05/06/2014, tradución ao galego de textos de Fialho de Almeida, Galiza, 1905. https://historiadexinzo.wordpress.com/2014/06/05/galicia-vista-por-un-portugues-interesante-vision-de-xinzo-en-1905/
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