
Los hornos de Xinzo y el ciclo del pan
Cómo se hacía el pan en los hornos tradicionales de Xinzo de Limia, desde la masa madre hasta la venta a domicilio en furgones DKW y Land Rover, y lo que decía el Catastro de la Ensenada de 1753 sobre los tres hornos comunales de la villa.
Edelmiro Martínez Cerredelo recuerda que A Limia, por el trigo y el centeno que producía, tuvo siempre fama de granero de Galicia. Antes, lo normal era cocer el pan en la casa propia, en un horno particular o, con más frecuencia, en el horno comunal de la parroquia; en las casas se hacía sobre todo pan de centeno [1].
Cómo se hacía el pan
- El panadero pone la harina en la artesa, dándole forma de volcán; en el centro echa agua, sal y la masa madre preparada antes.
- Se amasa y se deja reposar tapada con un paño. Cada operación de reamasado con su reposo se llama tenda; el proceso lleva dos o tres.
- El horno se calienta con leña o materiales vegetales que no dejen olor ni sabor. Cuando termina, se apaga el fuego quitando las brasas y se barre con escoba de retama o de helechos.
- La masa se divide a mano en porciones del peso de las piezas; se ponen sobre una pala de madera enharinada y se hace la pieza, con unos cortes en la parte superior.
- Se enhorna en varias etapas, redistribuyendo las piezas para alejarlas del foco de calor. Se cierra el horno y se cuece dos horas, abriéndolo de vez en cuando para ver cómo va.
- Se sacan con pala y se maduran en los estantes de madera. El resultado es un pan tierno y esponjoso que durante varios días se mantenía fresco [1].
En los hornos tradicionales de leña que aún quedan, desde la madrugada hasta bien entrado el mediodía, en la calle y alrededores «se respira un olor que transporta» a los sabores del pan de tiempos pasados [1].
La venta
Antes, en las villas el pan se compraba directamente en los hornos; después se abrieron despachos en varios lugares de la villa y comenzó la venta a domicilio, primero en remolques y triciclos de carga, luego en motocarros y, en los años sesenta, en furgones, sobre todo de la marca DKW, por las aldeas de A Limia, y finalmente en todoterrenos Land Rover que llegaban a las aldeas más aisladas. El reparto a domicilio hizo que se perdiese la costumbre de hacer el pan en casa o en los hornos comunales; hace poco tiempo que muchas aldeas restauraron esos hornos y en algunos celebran hornadas de pan, empanadas y asados de corderos y cabritos, sobre todo en las fiestas patronales [1].
Los hornos de Xinzo
Cerredelo no encontró el oficio de panadero como actividad comercial hasta el siglo XX. El Catastro del Marqués de la Ensenada (1753) no recoge el oficio, pero sí los tres hornos comunales que había en la feligresía de Santa Mariña y la villa de Xinzo [1].
Enlaces
Fuentes
- Edelmiro Martínez Cerredelo, «Os fornos de Xinzo. O ciclo da elaboración e venda do pan», Historia de Xinzo, 06/06/2016. https://historiadexinzo.wordpress.com/2016/06/06/os-fornos-de-xinzo-o-ciclo-da-elaboracion-e-venda-do-pan/
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